Hoy continúa
la situación del discapacitado
severo y profundo en
la situación
planteada.
Del mismo modo que en el momento de la
creación del C.E.R.M.U.,
la tarea educativa plantea la necesidad
de abrir un espacio en las
actividades y responsabilidades cotidianas,
para reflexionar y buscar
caminos colectivos favorecedores del desarrollo
de la persona como tal, cualquiera sea
su condición física, intelectual,
económica y social.
Dentro de ese
marco, las instituciones educativas tienen
como desafío
la mejora de la calidad de vida del alumnado,
así como de aquellas
personas que
sin pertenecer al colectivo institucional,
carecen del apoyo familiar que necesitan
de acuerdo a su grado de dependencia.
El mencionado Estatuto manifiesta como
propuesta el estudio de
iniciativas importantes, tales como la
creación de hogares transitorios
para niños y jóvenes, colonias
o residencias para adultos.
Creemos oportuno retomar esa idea visionaria
y hacer hincapié en el
tema del Internado.
El objetivo principal del C.E.R.M.U. es
brindar apoyo
a las familias de
personas con discapacidad severa y profunda.
La iniciativa surge como resultado de
la carencia en nuestro medio,
de algún lugar especializado donde
estas personas puedan vivir.
Si bien el Instituto del Niño y
Adolescente del Uruguay (I.N.A.U.) brinda
asistencia mediante diferentes convenios,
lo hace dentro de determinados rangos
de edad.
El proyecto está pensado para dar
albergue a chicos mayores de 18 años,
de ambos sexos, que reúnan las
características generales de atención
del centro: discapacidad severa y profunda.
El mobiliario se adquirirá según
las necesidades, teniendo en cuenta
las características de cada internado.